Cómo hacer sprays de limpieza energética y áurica y para desbloquear los chakras

Cómo hacer sprays de limpieza energética y áurica y para desbloquear los chakras
En un artículo anterior vimos unas fórmulas sencillas para crear sprays con fines energéticos. Ahora hablaremos de una de las más conocidas aguas rituales.

 

Desmitificando el Agua de Florida

 

Pese a su fama actual en el mundo del esoterismo, donde se utiliza como limpiador energético, de auras, en hechizos de magia, en brujería y para mil usos más, el origen del Agua de Florida es mucho menos remoto de lo que algunos de sus usuarios piensan, y en absoluto mágico.

El Agua de Florida fue creada en Nueva York en 1808 por el perfumista Robert I. Murray, y no difiere mucho en su composición del Agua de Colonia (denominada así en alusión a la ciudad donde fue concebida), creada cien años antes por el italiano Giovanni Maria Farina, y registrada como la marca de perfume más antigua del mundo.

Ambas aguas perfumadas contienen la misma base: etanol (alcohol etílico), y los mismos ingredientes aromáticos: aceites esenciales provenientes de cítricos y hierbas medicinales. Estos últimos son quienes le dan su poder, tanto desde un punto de vista terapéutico, al ser sanadores holísticos (antivirus, antibacteriano, antifúngico, antiparasitario, analgésico, antidepresivo, ansiolítico…) como a la hora de limpiar el aura, desbloquear chakras, deshacernos de energías estancadas y un largo etc., debido a la energía que atesoran. Energía, del sol, de las estrellas, del cosmos, de la Tierra…

Una gota de aceite esencial es una bomba energética que contiene el alma de las plantas (como dice Lydia Bosson en su libro Aromaterapia energética. Curar con el alma de las plantas). De decenas o cientos de plantas.

Una gota de aceite esencial de limón equivale a exprimir 50 limones. Se necesitan 2.000 kilos de pétalos de rosas para producir 1 kilo de aceite esencial de rosa; es decir, un kilo para un mililitro, el cual contiene unas 20 gotas.

Los aceites esenciales son para las plantas su sistema inmunológico, pues las protegen de plagas; son su sistema circulatorio, ya que transportan oxígeno y nutrientes en su interior; y funcionan como su sistema endocrino, atrayendo a los insectos que las polinizan y las ayudan a reproducirse.

Además, los aceites esenciales son sustancias vivas con inteligencia,, que, de año en año, varían un poco su composición química según su cosecha, de forma que las bacterias no pueden mutar a la velocidad suficiente para hacerse inmunes.

Las investigaciones dicen que las plantas tienen conciencia. Se ha demostrado que son capaces de comunicarse entre ellas en situaciones de peligro, de producir reacciones que indican que se asustan ante una próxima agresión. Se habla de que, en su aparentemente sencillo sistema, cuentan con algo que hace las veces de un cerebro.

 

 

Claro está que algunos de nuestros antepasados no necesitaban estudios científicos para intuir estas cosas y beneficiarse de ellas. Lo hicieron durante mucho tiempo, pero, conforme las ciudades crecen, la sabiduría innata disminuye. Se pierde, al perderse el contacto con la naturaleza.

Imagínate a alguien que necesitase hierbas frescas para sus rituales de magia o sanación en el Nueva York de 1800. Lo tenía difícil, ¿verdad? Y entonces aparece ese tesoro de agua aromática que llaman Agua de Florida: plantas embotelladas, listas para usar, que huelen de maravilla, que te suben el ánimo, te hacen sentir bien… ¿Cómo no probar a usarlas en todo tipo de finalidades mágicas? Y, ¿cómo no iban a funcionar bien, por el mero hecho de contener la esencia viva de miles de plantas, su energía, sus principios activos volátiles, beneficiosos incluso por simple inhalación?

Y así surge la fama del Agua de Florida, que hubiera podido ser la del Agua de Colonia de haberse dado en el contexto propicio.

Comparemos la composición de Agua de Florida con la de Agua de Colonia, y la de 4711, marca sucesora de Agua de Colonia, algo más compleja.

 

 

  • Agua de Colonia: Limón, naranja, pomelo, bergamota, mandarina, lima, cedro y una mezcla secreta de hierbas (entre las cuales probablemente se incluirían lavanda, romero y / o hierbabuena).
  • Agua de Florida: Limón, naranja, pomelo, clavo, mirra, canela, lavanda, hierbabuena, romero.
  • 4711: Bergamota, naranja (neroli y petit grain), cidra, lima, lavanda, geranio, jazmín, rosas.

 

Como podemos ver, las fórmulas tienen muchos elementos comunes.

¿Crees que la presencia de mirra, canela y clavo puede inclinar tanto la balanza a favor de Agua de Florida, como para considerarla el limpiador energético por excelencia, además de otorgarla atributos mágicos? Yo, no.

La canela es el más extraordinario antivírico, pero a nivel emocional no es destacable. La mirra sí tiene fama de facilitar la meditación y ayudar a conectarse con los planos superiores. El clavo no tiene igual en los problemas bucales, pero no creo que sea la mejor elección para acceder a los planos superiores.

Continuará…