Sesión de Reiki a Distancia

40,00 

Reserva un tratamiento de Reiki a distancia para ti u otra persona.

Necesito saber si la sesión es para ti, si es para resolver problemas de salud, de tus relaciones con otras personas, eliminar malos hábitos, problemas de carácter….
Te escribiré para que ahondemos en ello.

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Descripción

Decidirás a qué hora deseas recibirlo, seleccionando en el calendario entre el amplio horario disponible. La sesión dura una hora, durante la cual deberás estar tumbado (si fuera imposible, porque vas en un avión, por ejemplo, te reclinarás con los ojos cerrados, relajadamente). Todo lo que tienes que hacer es disfrutar de ese tiempo en soledad, con luz tenue, procurando mantener la mente tranquila. Si lo deseas, puedes poner música relajante, encender velas, usar incienso o aceites esenciales… Nada de ello es necesario, pero puede hacer el momento más agradable.

Un tratamiento de Reiki consiste en canalizar energía tanto hacia un lugar específico donde existe un problema como al cuerpo entero de una persona, dependiendo de la dolencia y el tipo de tratamiento. El propósito principal es liberar la energía bloqueada en el cuerpo. Cuando eso ocurre, puede aportar varios beneficios a la persona:

  • Ayudar a controlar y elminar el dolor.
  • Distanciarse de los problemas.
  • Proporcionar una sensación de paz y de bienestar.
  • Eliminar el estrés, la ansiedad, la depresión, el miedo…
  • Eliminar malos hábitos: tabaco, drogas, relaciones tóxicas, juego…
  • Potenciar las propiedades auto-curativas de nuestro cuerpo
  • Liberar traumas emocionales del pasado
  • Evitar terrores y fobias, como el miedo a volar.
  • Aliviar los síntomas del embarazo y prepararse para el parto.
  • Enfrentarse sin problemas a los cambios naturales del cuerpo, como la menopausia, la vejez, la pubertad…

Sea cual sea tu dolencia, el efecto general del Reiki crea una sensación de paz y tranquilidad. Te sientes en condiciones para afrontar la vida y sus desafíos. Aumenta tu energía y tus ánimos, dándote un punto de vista más positivo sobre la vida. Situaciones que anteriormente te producían ansiedad, miedo o estrés parecen ser vistas a distancia y no te preocupan como antaño.

Aunque Reiki es muy eficaz, no es una «cura milagrosa» y sus efectos son acumulativos. Para realmente notar los resultados, se recomienda una serie de tratamientos de 4 sesiones, ya sean presenciales o a distancia. En la mayoría de los casos ese numero de sesiones es suficiente para solucionar problemas de estrés, tensión, ansiedad, insomnio y otros emocionales. Los problemas físicos podrían necesitar más, pero no necesariamente.

Generalmente, el Reiki produce cambios beneficiosos a largo plazo, por lo cuál no hace falta repetidas e interminables sesiones.

 

SESIÓN CON EL PACIENTE PRESENTE

La mayoría de los tratamientos se hacen con el paciente acostado, y si es necesario, cubierto con una manta. El terapeuta coloca sus manos suavemente sobre la zona afectada, o en el caso de un tratamiento completo, en todo el cuerpo empezando por la cabeza y terminando en los pies. Cada posición de las manos es mantenida durante unos minutos sobre los centros energéticos principales. El paciente siempre está vestido, y las posiciones de las manos son siempre sobre zonas que no vulneran la intimidad de la persona.

Se suele dar el tratamiento en una habitación con luz tenue y música relajante. El practicante invita el paciente a relajarse, a concentrarse en su respiración y a meditar, si el paciente tiene práctica en ello.

Durante un tratamiento, sentirás una profunda relajación. Muchas personas se quedan dormidas, cosa que no influye para nada el resultado final. A veces, sentirás un «cosquilleo», calor o frío en diferentes partes del cuerpo según la energía fluye a través de tu cuerpo. Otras personas ven colores, experimentan una sensación de «flotar» o sienten emociones que salen a la superficie.

Las zonas donde se te aplica el Reiki (donde suelen estar las manos del practicante) pueden sentir o mucho calor o mucho frío durante el tiempo que las manos están presentes en esa parte del cuerpo. A veces sentirás como se tensan y relajan los músculos en la zona afectada. Simplemente es otra forma que tiene el cuerpo de ayudar a que fluya la energía.

SESIÓN A DISTANCIA

No hay duda de que la calidez del trato personal con el terapeuta durante la sesión también tiene efectos positivos sobre el paciente, en estos tiempos de frialdad, prisas, distanciamiento y relaciones superficiales. Sin embargo, como contrapartida, el paciente no tiene que reservarse tanto tiempo ni meterse en un atasco para acudir a la clínica; puede recibir la sesión siempre en el momento más conveniente para él o ella, y una vez acabada, dormir tranquilamente, o disfrutar de un agradable baño o cualquier otra actividad relajante, sin que el efecto sedante de la sesión de Reiki se vea estropeado por el recorrido de regreso a casa.

El terapeuta, en este caso, yo, puede enviar la energía a distancia  sin que los efectos positivos del tratamiento se vean disminuidos (si necesitas saber más, por favor, lee esto). Los beneficios de un tratamiento a distancia son idénticos a los que el paciente obtiene de forma presencial.

Decidirás a qué hora deseas recibirlo, seleccionando en el calendario entre el amplio horario disponible. La sesión dura una hora, durante la cual deberás estar tumbado (si fuera imposible, porque vas en un avión, por ejemplo, te reclinarás con los ojos cerrados, relajadamente). Todo lo que tienes que hacer es disfrutar de ese tiempo en soledad, con luz tenue, procurando mantener la mente tranquila. Si lo deseas, puedes poner música relajante, encender velas, usar incienso o aceites esenciales… Nada de ello es necesario, pero puede hacer el momento más agradable.

Ten presente que podrías dormirte durante la sesión, lo cual no afectaría en nada a los beneficios del Reiki (¡al contrario!), pero sería perfecto si pudieses planificarlo para la hora de ir a dormir, y así tu cuerpo disfrutaría de un sueño doblemente reparador.

No tienes que meditar (puedes, si quieres, claro); no tienes que concentrarte en nada. Si se te va la cabeza a los pensamientos cotidianos, no pasa nada. De hecho, la sesión seguiría resultando efectiva aunque te hallases en medio de una reunión en el trabajo, solo que te perderías disfrutar de ese tiempo de relajación solo para ti y sus efectos.

Durante la sesión, la energía fluirá dentro de ti, equilibrando tu sistema energético, soltando tensiones y estrés, aliviando dolores y activando la capacidad del cuerpo para sanarse.

En el formulario, indicarás para qué deseas recibir la sesión de Reiki. ¿Una enfermedad? ¿Dolores? ¿Un trauma del pasado? ¿Un mal hábito que quieres eliminar? ¿Una depresión?

El Reiki es energía, para ella no existe el tiempo en la forma en que lo entendemos nosotros, por ello, también puede enviarse a eventos que aún no han sucedido. Esto significa que puedes enviartelo -o enviarlo a quien tú quieras, con su permiso- para cuando llegue el momento del parto, para estar tranquilo durante un examen, una entrevista de trabajo, una intervención quirúrgica…

En el formulario indicarás tu nombre (o el de la persona que lo va a recibir), dirección y ciudad de residencia habitual (no donde estás ahora, necesariamente, sino donde tienes tu hogar).
Si necesito alguna aclaración, te contactaré. Tú también puedes hacerlo, en cualquier momento, si tienes preguntas adicionales.

Una vez llegada la hora de la sesión, estaré realizando la terapia exactamente con la misma diligencia, concentración e interés que si estuvieses frente a mí.

Me sentiré agradecida y honrada por la oportunidad que me brindes de ser canal para esta energía maravillosa, que también a mí me beneficiará durante la terapia.

 

Si no sabes nada acerca de Reiki, por favor, lee aquí para qué sirve y cómo funciona.